La aguja de inyección Carr-Locke se ha convertido en la aguja de inyección endoscópica preferida por muchas personas en todo el mundo. La aguja Carr-Locke fue desarrollada para funcionar en las condiciones más tortuosas, incluso cuando el endoscopio está en retroflexión o el elevador está acoplado a un duodenoscopio. El diseño patentado de vaina de resorte de acero inoxidable recubierto de teflón ayuda a garantizar una proyección y retracción consistentes de la aguja, lo que la convierte en la aguja endoscópica ideal para la terapia de inyección.